No sabemos exactamente cuándo ni cómo comenzó la relación entre el tenista mallorquín y Bodegas Juan Gil, pero lo que sí es seguro es que siempre ha existido una gran sintonía entre ambos. Durante mucho tiempo, los detalles de esta amistad se mantuvieron en un discreto segundo plano, aunque los más observadores ya habían notado pequeños guiños que presagiaban algo más grande.

Imagen del programa ‘Mi casa es la tuya’ telecinco.

Imagen del programa ‘Mi casa es la tuya’ telecinco.
Uno de los momentos más reveladores ocurrió en televisión, durante la emisión del programa de Bertín Osborne, Mi casa es la tuya. En aquella ocasión, Rafa Nadal sorprendió a todos sacando un vino de Almansa (Albacete), elaborado precisamente por los reconocidos bodegueros jumillanos de Viñas Familia Gil. A este detalle en la pequeña pantalla se sumaron diferentes publicaciones en redes sociales que documentaban el acercamiento, incluyendo la presencia del propio tenista recorriendo las instalaciones de la bodega en los últimos meses.
Era un secreto a voces. Aunque no se había hecho un anuncio público hasta la fecha, todo apuntaba a que algo se estaba elaborando a fuego lento y que un proyecto conjunto estaba a punto de ver la luz. La conexión entre la exigencia del deporte de élite y el meticuloso cuidado de la vid ha sido el eje central para dar forma a esta iniciativa.
En la pista, la tierra recoge la huella de cada partido. En la viña, ocurre exactamente lo mismo.

Imagen redes sociales «Grafyco»

Imagen redes sociales «Grafyco»

Imagen redes sociales «Grafyco»

Imagen redes sociales «Grafyco»
Tal y como explica el estudio encargado del diseño del proyecto: «En la pista, la tierra recoge la huella de cada partido. En la viña, ocurre exactamente lo mismo. Ese vínculo entre ambos mundos nos permitió contar la historia del viñedo desde una idea común: afrontar las dificultades, tener paciencia y seguir trabajando hasta recoger los frutos».
Buen punto, Rafa
Este proyecto compartido por Rafa Nadal y la familia Gil promete dar mucho que hablar en el panorama vitivinícola. Todo indica que se tratará de una tirada de edición limitada, por lo que seguramente el vino vuele de las estanterías con la misma rapidez con la que el tenista volaba en la pista. Buen punto, Rafa.
